jueves, 4 de febrero de 2010

PARAGUAY: OPOSITORES ENSAYAN JUICIO POLÍTICO AL PRESIDENTE LUGO

Una mirada de desconfianza al proceso democrático

Por Gustavo Torres


La elección a Fernando Lugo Méndez como presidente del Paraguay en las elecciones del 20 de abril de 2008 marcó un hito en la historia política del país. Con la asunción del ex obispo católico, por primera vez se traspasa el mando de un signo político a otro sin un golpe de Estado militar o un levantamiento civil con apoyo de las fuerzas armadas (FFAA). El nuevo gobierno asumió el poder como esperanza de un cambio en el Paraguay; donde se juntan postergadas reivindicaciones sociales y nacionales, luego de más de 60 años de gobiernos colorados. La trilogía Partido Colorado-Gobierno-FFAA fue inalterable durante los 35 años de la dictadura militar de Alfredo Stroessner (1954-1989), sumergiendo en la absoluta pobreza y marginación a la mayoría de la población paraguaya, además de la atroz persecución a sus opositores.
Infortunados antecedentes, no permiten siquiera pensar en un retroceso político en tan corto tiempo. Este axioma sin embargo se enfrenta con la decisión de iniciar un Juicio Político al presidente Lugo por parte de un importante sector del Poder Legislativo dominado por opositores conservadores y de derecha como la Asociación Nacional Republicana (ANR), Unión Nacional de Ciudadanos Éticos (UNACE), Patria Querida (PQ) y una facción del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) liderada por el vicepresidente, Federico Franco.
El PLRA fue el principal sostén político que llevó a Lugo al poder, pero el sector franquista muy pronto pasó a la oposición, buscando el apoyo de la ANR, UNACE y PQ para ubicar al vicepresidente en el sillón presidencial. Este quiebre provocó que la bancada liberal se quedara sólo con los diputados y senadores que respondían al senador Blás Llano, al ministro de Obras Públicas y Comunicaciones, Efraín Alegre y al senador Luis Alberto Wagner. Con elementos pueriles que no competen a cuestiones de Estado, el escándalo mediático sobre la paternidad del presidente Lugo -fruto de una relación amorosa con una joven cuando aún pertenecía a los estrados de la Iglesia Católica- es uno de los firmes argumentos para iniciarle el juicio de destitución.
A pesar de su crisis de dirección, los partidos de la derecha rápidamente se rearticulan para neutralizar cualquier iniciativa de cambio que el Ejecutivo promueva, cuya debilidad se refleja en el Poder Legislativo y Judicial, además de indecisiones propias para administrar un mar de intereses superpuestos, donde la propiedad y el control sobre la tierra son el tapete de la discusión. En esta etapa, la vieja derecha paraguaya articula acuerdos para debilitar al gobierno de Lugo con campañas de desgaste, interpelaciones maniobradas a Secretarios de Estado, para que con el reinicio del período de sesiones parlamentario en marzo próximo se pueda concretar la amenaza de destitución de manera “democrática y legalista”, que implique el uso de instrumentos constitucionales para remover al Presidente vía Juicio Político , aprovechando la superioridad numérica en ambas cámaras del Congreso Nacional.
Al mismo tiempo, en esta coyuntura, los medios empresariales pasan a engrosar al sector opositor clave con constantes ataques y cargando sus titulares de improperios a la figura de Lugo y a “la mala gestión gubernamental”, haciendo eco de todos los temas que colaboren para obstruir cuanto antes el proyecto de cambio democrático iniciado el 15 de agosto de 2008. En este frente se coloca el diario Abc Color, cuya línea editorial se posiciona claramente a favor de una situación de inestabilidad política, marcando la agenda a debatir y colmando sus páginas con opiniones de protagonistas antidemocráticos. Caso Teixeira, el escándalo del presidente, es una de las sistemáticas campañas de desinformación que lleva adelante este matutino para frenar proyectos de modelos de asentamientos. En esta serie de publicaciones, y con argumentos que carecen de todo sustento técnico, el gobierno de Lugo es condenado por intento de estafa al Estado tras firmar un pre-acuerdo para la compra de una propiedad de 22 mil hectáreas del terrateniente brasileño Ulises Teixeira . Así, los sectores agroganaderos aliados a los medios empresariales, representantes parlamentarios y judiciales, desatan una guerra sin cuartel contra el Instituto de Desarrollo Rural y de la Tierra (INDERT) y sus proyectos de reforma agraria, principal promesa electoral de la Alianza Patriótica para el Cambio , coalición electoral que llevó a Lugo a la presidencia.
La Asociación Rural del Paraguay (ARP), la Coordinadora Agrícola del Paraguay (CAP) y otras estructuras que representa al sector sojero y de los agronegocios, completan el cuadro conspirativo para tumbar el gobierno de Lugo antes del año 2013. Con argumentos como los de la inseguridad en el campo, el anuncio de apoyo del gobierno a la producción campesina, la promesa de un mayor control al uso de los agrotóxicos en las plantaciones de soja, y el eventual tributo a la renta sojera, han provocado constantes amenazas y chantajes de paralizar el país con paros agrarios denominados “tractorazo” .

La resistencia al cambio


Si algo ha cambiado en Paraguay es sin lugar a dudas la aparición de nuevos actores políticos y sociales. Pero, ¿son motivos suficientes para un sistemático ataque contra el gobierno cuando apenas ha llevado gobernado un año y cinco meses? ¿Cuál es el punto de apoyo del Presidente ante un eventual juicio político? ¿Quiénes se benefician con una inestabilidad política en el país? Para responder parte de estos interrogantes es necesario señalar primero que para la derecha paraguaya no fueron suficientes los mensajes y las acciones del presidente Lugo, quien aclaró una y otra vez que su gobierno se ubicaba en el centro (poncho juruicha mbytetépe ), dejando en claro que se encontraba lejos de girar a la izquierda o de adherirse al Socialismo del Siglo XXI de los presidentes Hugo Chávez de Venezuela, Rafael Correa de Ecuador y Evo Morales de Bolivia. Suficiente guiño para demostrar a sus oponentes conservadores que su gobierno es de la línea de la Concertación chilena o del Frente Amplio uruguayo, modelos que dicen aceptar la derecha y la oligarquía paraguaya .
Sus críticos desde la izquierda le reprochan su posición centrista, teniendo en cuenta que estar ubicado en una línea socialdemócrata en un país como el Paraguay, es estar muy cerca de la derecha tradicional. Es evidente que la derecha espera mayores concesiones de Lugo y que rompa definitivamente con el frente social-campesino de orientación de izquierda y con sectores progresistas. Precisamente, el Obispo devenido a Presidente es germen de una región donde la disputa político-ideológica es constante debido a una extraordinaria experiencia unitaria y de movilizaciones sociales y campesinas. Es por ello que si el proceso encabezado por Lugo llegara a buscar profundizar los cambios, el gobierno deberá apoyarse en los sectores de izquierda, progresistas y fuerzas sociales movilizadas, además de apostar por un sistema de democracia participativa, como el Ñemongeta Guasu que implementó durante la campaña electoral, recorriendo todo el país para escuchar los problemas, las propuestas y las preguntas de la gente, acción que le redituó enormemente para llegar al triunfo electoral del 20 abril de 2008.
El reencauzamiento de este tipo de iniciativas durante las jornadas de gobierno, en el interior del territorial nacional, favorecería su estabilidad política y, le ofrecería la posibilidad de ganar firmes aliados y liderar un gran frente político-social, teniendo en cuenta que carece de un partido propio que lo sostenga. Además, cabe señalar que el apoyo internacional (principalmente por parte de los gobiernos de la región representados en el Mercosur) con el que cuenta Fernando Lugo es de enorme valor agregado, constituyendo una enorme fortaleza en el caso de que la insistencia opositora de llevar a cabo un juicio político al Presidente se concretara.

El proceso en la actual coyuntura

En esta etapa, la figura de Lugo es clave para romper con el bipartidismo hegemónico. Sin embargo, la enorme capacidad de rearticulación y gestión del poder del Partido Colorado, con su enorme aparato, indica que aún es un gigante dormido que va apostar todas sus fichas en las próximas elecciones municipales. El PLRA, en cambio, demuestra un mayor desgaste al tener un vicepresidente opositor sin mucho apoyo en las bases y en la conducción partidaria. No obstante, estos dos centenarios partidos políticos, con sus facciones más conservadoras, demuestran una alianza estratégica dentro de los poderes Legislativo, Judicial y Electoral.
En ese orden, se articulan en el Congreso sectores que responden al senador colorado, Juan Carlos Galaverna, al vicepresidente liberal, Federico Franco y a referentes del stronismo, con la intención de persuadir al Partido Patria Querida, liderado por el financista Pedro Fadul, para unirse a ellos. El libreto a seguir es el plan que abiertamente señala el senador liberal Alfredo Luis Jaeggli: “En menos de seis meses hay que sacar al presidente Fernando Lugo, antes de que las organizaciones sociales se fortalezcan”. Asimismo, el golpista Lino Oviedo de UNACE continúa avanzando y apoyando los planes para desestabilizar el gobierno y ubicarse como líder político que aglutine el frente opositor.
Un hecho a destacar aquí es la reciente declaración del presidente Lugo, durante la firma de acuerdo entre el Espacio Unitario Congreso Popular y la Alianza Patriótica para el Cambio para consolidar los cambios y la apuesto electoral para las municipales: “Los partidos progresistas son los que marcarán el futuro de nuestro país. El 20 de abril de 2008 la ciudadanía ha dado su veredicto y ha dejado en el pasado a los partidos tradicionales, que hoy lloran por la leche derramada”. A partir de estas palabras, los opositores más reaccionarios pegaron el grito al cielo sacudiendo al sector luguista del PLRA para que actuara porque Lugo había usado el término “tradicionales” incluyendo a los liberales. Estas pequeñas acciones participativas son las contrariedades que el actual gobierno genera en la patria latifundista, motivos suficientes para encarar un proyecto destituyente contra Lugo.
Es importante resaltar en este punto también el reciente nombramiento como director de la entidad Binacional Itaipú del ingeniero Gustavo Codas, de cercana vinculación a la izquierda. Este hecho sugiere una señal de enorme significación: intentar romper la hegemonía de los partidos tradicionales de la dirección de la mayor hidroeléctrica de la región, así como avanzar en los puntos que se encuentran pendientes en la declaración Lugo-Lula, del 25 de julio de 2009, como punto de inicio para el logro de una mayor compensación de la energía cedida por el Paraguay a su vecino-socio, y el comienzo de la recuperación soberana sobre la energía que le corresponde al país (otras de las promesas enarboladas por Lugo durante la campaña electoral).
Lo concreto es que en esta circunstancia hay mucho que discutir y mejorar en la gestión actual, comenzando por el cumplimiento de las promesas electorales del Presidente, y acelerar, entre otras cosas, la aplicación de la reforma agraria. Para ello, ha empezado a consolidarse un frente a través de la unificación de las fuerzas democráticas y progresistas paraguayas que articulan movimientos de masas crecientes, que gozan de gran estado de ánimo para mantener el Estado de derecho y la lucha contra la violación a los derechos humanos.


notas:


1 “Por el bien del Paraguay” es el movimiento interno del PRLA liderado por el vicepresidente Federico Franco, denominado también franquismo.
2 Ver más en Pérez Liñán, Aníbal, Juicio Político al Presidente y Nuevas Inestabilidad Política en América Latina, Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires, 2009.
3 Ver material multimedia del diario Abc Color: “Caso Teixeira: El ‘vyrorei’ (intrascendente) del presidente Lugo”. Disponible en: www.abc.com.py, 11/11/09.
4 Armoa, Miguel: “El montaje Teixeira: cuando la mentira es la verdad (Guerra a la reforma agraria: Parte 1)”. Disponible en: http://ea.com.py, 17/11/09.
5 Ver “Amenazan con tractorazo en la noche de Navidad”. Disponible en: http://www.abc.com.py, 28/11/09.
6 Voz guaraní que significa estar bien en el centro como la entrada de un poncho. Lugo ha usado en varias ocasiones esta metáfora para referirse a la ubicación ideológico-política de su gobierno.
7 José “Pepe” Mujica muestra el camino, http://www.abc.com.py, 25/01/2010.
8 Gran conversatorio, en guaraní.
!-- Codigo contadorgratis.com ver. 4.3 -->
Contador gratis

whos.amung.us

Colaborá con APE

Para informaciones que quieras distribuir, envianos un correo a agenciape@gmail.com